Candidatura para el
suicidio
Sí tan sólo pudiera ver más de lo
que veo incluso teniendo los ojos cerrados, sería fantástico.
Sí tan sólo pudiera crear
submundos en donde yo simplemente fuera un username y mis
distintas personalidades tuvieran vida una lejos de la otra, la vida sería más
fácil.
Preguntarse sobre sí algo es más
de lo que en principio fue, es de esas preguntas que aparecen en Google como
las cuestiones humanas más difíciles de responder, y es verdad; aún
me quedo en cama y debajo de las 5 ó 6 almohadas que
tengo preguntándome donde fue que me perdí en la vida, en mis sueños,
en los demás, en todo. Me equivocado tanto últimamente que a veces pienso que
la única solución es pasar de esta realidad a otra, tal vez en second life
real, o como en Vanilla Sky, contratar una vida en mis sueños luego de
que me suicide en esa empresa llamada Life Extension. No sé, algo como eso
¿no sería una buena salida? Yo creo que sí.
Sí mi madre leyera esto diría que
estoy loca o que efectivamente soy una candidata al suicidio, y tal ves no esté
tan equivocada, ella a veces tiene el don de ver cosas en mi que otra persona
ni siquiera vería aunque yo misma se lo dijera. Aunque tal ves, sí mi novio
fuera el que leyera esto, me encontraría con una posible discusión sobre
nuestra vida en pareja que seguramente nos distanciará totalmente del principio
de esta reflexión acerca de lo aburrido que se pone esta
realidad cuando no queda mucho que imaginar.
Muchas veces me tomo el trabajo
de rectificar lo que escribo para no dejar pasar tantos errores en la escritura
como lo hago en la vida real, o al menos la que hasta ahora yo considero real.
Hoy creo que me siento bien, he
visto al referente de mi vida literaria, le he preguntado, me ha contestado, lo
he llegado a conocer un poco más allá de sus libros y creo que me he enamorado.
Un amor diferente al virtual, al que genera problemas, al que cela, destruye y
hace llorar. Este amor es de admiración, de profunda admiración por alguien que
conozco simplemente por lo que escribe.
Aunque debo aceptar que yo también tengo un amor virtual, un amor que me ha hecho sufrir y que he hecho sufrir, pero el que veo algunas veces como el salvador de mi muerte en el precipicio; creo que él lo sabe, pero él nunca quiere ver más allá, no le gusta que le pregunten y se siente presionado en la vida por muchas cosas que los demás consideraríamos insignificantes, incluso a veces yo lo ignoro y lo minimizo; pero él también hace lo mismo conmigo, no me lee, creo que aunque esta dirección en mi perfil de Twitter, ni siquiera ha hecho el intento por ingresar. Él y yo nos amamos, o al menos eso nos parece todavía. Aunque describir mi relación no era parte de esta entrada.
Sin duda, es muy fácil perderse mientras uno escribe de ciertos temas, pero volveré...
Aunque debo aceptar que yo también tengo un amor virtual, un amor que me ha hecho sufrir y que he hecho sufrir, pero el que veo algunas veces como el salvador de mi muerte en el precipicio; creo que él lo sabe, pero él nunca quiere ver más allá, no le gusta que le pregunten y se siente presionado en la vida por muchas cosas que los demás consideraríamos insignificantes, incluso a veces yo lo ignoro y lo minimizo; pero él también hace lo mismo conmigo, no me lee, creo que aunque esta dirección en mi perfil de Twitter, ni siquiera ha hecho el intento por ingresar. Él y yo nos amamos, o al menos eso nos parece todavía. Aunque describir mi relación no era parte de esta entrada.
Sin duda, es muy fácil perderse mientras uno escribe de ciertos temas, pero volveré...
Tal vez estén confundidos cuando
menciono realidad o virtualidad, no crean que hablo de Internet; a lo que
me refiero es mucho más profundo, radica en la compresión de un mundo no
concebido, en donde lo virtual es lo problemático de existir en algo
que creemos real; no sé si me entiendan, pero algún día, no sé si lejos o
cerca, el mundo entero verá lo que pocas personas con visiones más apocalípticas
y con menos temor de Dios hacen para cambiar la realidad de miles de
generaciones y destruir lo que algún día conocimos como nuestro.
En esta entrada, no me tomaré el
trabajo de rectificar sí ortográficamente está bien escrita esa idea
del porvenir, dejaré que el tiempo me de la razón o me la quite, o que quien me
lea se burle por tener aspiraciones de escritora y fallar en el intento, y que
además piense que necesito psicólogo porque estoy al borde del suicidio.
No lo sé, mi candidatura aún no está completa, sí tuviera un jurado de seguro me negaría el derecho de morir por elección, así que acepto que debo trabajar más sobre las razones que me ponen en esta situación. Sé que no es locura, pero no sé si es real o no esta decepción de mi misma y de lo que tengo a mi alrededor.
No lo sé, mi candidatura aún no está completa, sí tuviera un jurado de seguro me negaría el derecho de morir por elección, así que acepto que debo trabajar más sobre las razones que me ponen en esta situación. Sé que no es locura, pero no sé si es real o no esta decepción de mi misma y de lo que tengo a mi alrededor.
Continuará...
2da parte
Hoy planeo terminar mi perfil de
candidatura para un suicidio; me perdonarán sino puedo evitar nombrar a mi
madre en estos párrafos, pero de alguna manera quiero reivindicar mis
silencios ante sus preocupaciones y por supuesto para tenerla en cuenta a la hora
de escribir y grabar mi mensaje de despedida terrenal.
Mi madre dice que estoy siendo
muy poco educativa con esto del suicidio, que yo como estudiante de
comunicación debería usar estos medios para que los
jovenes entendiéramos lo fantástico de vivir;
lastimosamente creo que tiene razón, pero no voy a entrar a discutir sobre sí
los medios educan o no, porque llevo cuatro años en el mismo debate en casa
salón de mi universidad.
En esta entrada sólo busco
exponer las razones por las cuales lo mejor que puedo hacer para vivir bien, es
suicidarme.
Últimamente he sentido la
necesidad de enviar correos a mis contactos más cercanos, yo sé que no
entenderán mis comentarios hasta que muera, pero por lo menos estoy dejando
pistas para que no digan que no lo advertí y luego se sientan muy culpables;
porque debo confesar que para mi es un gran placer ver que las personas que me
hicieron daño de una u otra forma se sientan culpables; es de
esas manías raras de la vida, que se convierten en pesadillas cuando
se mira todo el tiempo como queriendo retar, para luego hacerme la victima y
que me tengan que pedir disculpas. Entonces he enviado estos e-mail, como parte
del trabajo previo a esta candidatura en la cual espero ser elegida.
Debo agregar que no me he sentido
muy bien de ánimo estos últimos días, creo que pensé en matarme antes de seguir
haciendo esta bobada y mucho antes de despedirme de quienes amo, y sí hubiera
sido así habría cometido de los peores errores en mi vida, porque entonces
jamás hubiera logrado mi objetivo, crear recordación.
Sobre mi intención al escribir Candidatura para el suicidio, es porque de alguna manera no me quiero suicidar, planteo un montón de sinsabores para un jurado invisible del cual deseo recibir la mayor desaprobación registrada en cualquier elección existente. Es extraño, pero cuando uno piensa en muerte, realmente sólo quiere vivir.
De algún modo, muy pocas veces se presenta la posibilidad del suicidio; por ejemplo estaba parada en la estación del metro y realmente se ve fácil eso de tirarse y ser arrollada por el tren, pero sólo tienes unos cuantos segundos para decidir, porque luego tu oportunidad se habrá ido; también me he parado en edificios altos, terrazas que llamamos, pero pienso que me demoraría mucho en caer y tendría tiempo para arrepentirme en el descenso, y no moriría feliz; no deseo suicidarme en mi casa porque sería muy traumático para mis padres, y en unos años la gente pensaría que en mi habitación espantan; otra oportunidad sería arrojarme a un carro en plena avenida, pero sería triste que un conductor que no tiene la mínima pizca de malicia se vea envuelto en una serie de procesos catastróficos y arruinantes por mi causa.
Como ven, es algo complicado eso de suicidarse; pero sigo con lo mio. La intención es morirse en el intento, aunque he fracasado por ahora.
Sobre mi intención al escribir Candidatura para el suicidio, es porque de alguna manera no me quiero suicidar, planteo un montón de sinsabores para un jurado invisible del cual deseo recibir la mayor desaprobación registrada en cualquier elección existente. Es extraño, pero cuando uno piensa en muerte, realmente sólo quiere vivir.
De algún modo, muy pocas veces se presenta la posibilidad del suicidio; por ejemplo estaba parada en la estación del metro y realmente se ve fácil eso de tirarse y ser arrollada por el tren, pero sólo tienes unos cuantos segundos para decidir, porque luego tu oportunidad se habrá ido; también me he parado en edificios altos, terrazas que llamamos, pero pienso que me demoraría mucho en caer y tendría tiempo para arrepentirme en el descenso, y no moriría feliz; no deseo suicidarme en mi casa porque sería muy traumático para mis padres, y en unos años la gente pensaría que en mi habitación espantan; otra oportunidad sería arrojarme a un carro en plena avenida, pero sería triste que un conductor que no tiene la mínima pizca de malicia se vea envuelto en una serie de procesos catastróficos y arruinantes por mi causa.
Como ven, es algo complicado eso de suicidarse; pero sigo con lo mio. La intención es morirse en el intento, aunque he fracasado por ahora.
Candidatura para el suicidio contiene dentro de sus propuestas vivir como si estuviéramos a punto de morir, sea porque queramos o porque ya decidieron por nosotros, no hablo de felicidad, hablo de tomar decisiones en la vida que generen bienestar. La mayoría de las personas nos preocupamos constantemente por la búsqueda de la felicidad, pero mientras la hallamos, nos perdemos de los demás, del mundo, incluso de nosotros mismos. Yo me he sentido triste casi todo el tiempo desde que tengo memoria, y no por eso soy amargada o infeliz, simplemente pienso que es mi manera de ser en la vida y que siendo así, y pudiendo escribir esto que escribo a causa de la melancolía, es que busco mi bienestar; por ejemplo, sin ser sádica, me siento mejor al llorar, al gritar, al hacer una catarsis en donde planeo una venganza que nunca ejecuto, pero que al final se desvanecen porque tengo un muy buen corazón, en todos los sentidos, es decir, soy saludable y no creo morir a causa de enfermedades cardio-vasculares y además me pongo sensible con cualquier baboseada que sucede a mi alrededor. No lo crean, eso no es bueno.
¿Buen corazón? cómo es posible que yo pueda afirmar eso. Ya estoy cansada de las censuras a mi forma de ser, tanto así que ya tengo que dudar de quien verdaderamente soy. Me despedazan todos los días, me quitan mi esencia y borrar todo lo que un día realmente fui.
Me perdí y la única forma de encontrarme es en el limbo o donde sea que los suicidas vamos; quiero ser yo o quiero ser una persona totalmente diferente, pero completa, no deseo ser la migaja de persona que soy ahora. Una mujer de sueños rotos y alma invisible.
Porque yo tuve la leve esperanza que todo podía ser mejor hasta que las pesadillas invadieron mi consciente.
Hasta hoy todavía tenía el impulso de seguir viviendo, pero duele demasiado la incomprensión y la incertidumbre de no reconocer el verdadero amor de cualquier persona afecta en lo más profundo de nuestro ser.
He decidido acabar con ésta que escribe.
He decidido no volver a ser yo.